Lo temo tanto.

 

Escribiría versos intensos esta noche, gastaría la tinta del bolígrafo para tatuar sobre las tablas de los bancos de la calle la falta que hace la humanidad hoy en día.

No lo hago.

Podría escribir sobre cómo duele ver incapaz a alguien que amas, a quien creías invencible, a quien admirabas por la fuerza de las estrellas que se apoderaron de él.

No lo hago.

Podría rimar todos los versos solo con cuatro palabras; el amor protagonizaría cada estrofa.

No lo hago.

Supongo que, por mucho que quiera dar sentido a las palabras, solo quien supiera interpretarlas sabría poner voz a vocales desesperadas.

Algo ha nacido, algo ha sembrado.

Algo nuevo sale de mí, como el parto de una mujer.

Aun así, no es por mí por quien temo.

Mis entrañas se dilatan, pero, en cierta manera, lo hacen protegidas también bajo el temor de alguien.

Temo más bien por quien duerme a mi lado todos los días. Lo hago por quien las desdichas persiguen como las hormigas sobre un camino entreverado.

No tengo la noción de curar las almas; nunca he sabido hacerlo.

Me pregunto si mis brazos son lo suficientemente fuertes como para sostener corazones ajenos a punto de romperse, como tantas veces pasó con el mío.

Supe entonces, con el corazón quebrado entre mis manos, que algún día llegaría mi momento.

Que alguien necesitaría mi sonrisa, que algún día sería la claridad que muestra su sendero.

Sería la mejilla que sostuviera otra empapada en lágrimas, para así, al llevármela impregnada en la piel, llevarme también un aliento del dolor que se apodera de todo su esqueleto.

Ser una luna llena que refleja dos caminos: dos caminos que se encuentran y se unen en algún punto de la esfera.

Eso es: temer por quien te ama y amar por quien te teme.

Si solo hubiera podido desgarrarle el puñal para traérmelo conmigo.

Llorar a escondidas para no ser vista y agarrarse a un molino para coger la energía del viento que necesita quien choca su cabeza con la tuya todas las noches.

Quien es hogar y familia.

La mano que un día te sostuvo y que ahora necesita ser sostenida.

Temo por él.

Lo temo tanto.

 

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